jueves 23 de octubre de 2008

Mucho Botox

El riesgo de imitar los desvaríos de Cristina Kirchner.


La forma diluida de la toxina botulínica –conocida comercialmente como Botox– se usó inicialmente contra los espasmos musculares, pero ahora es el recurso preferido de los que quieren desaparecer las arrugas.

Dicen que también puede ayudar al control de la parálisis cerebral, aunque habría que investigar si no está produciendo el efecto inverso en la presidenta argentina Cristina Kirchner, lo que se evidenciaría en su decisión de estatizar los fondos privados de pensiones.

El motivo aducido por Kirchner para ese propósito es que se trata de una “decisión estratégica” para “rescatar de la incertidumbre a nuestros futuros jubilados” y que se enmarca dentro de “un cambio de era” en la que el Estado tendrá un nuevo papel con el fin de ir en el sentido opuesto de las reformas realizadas en los noventa.

Más allá de estos anuncios hechos al calor del típico escenario montado para ganar el aplauso, el verdadero objetivo de la estatización de los US$30,000 millones del fondo de las AFP argentinas es controlarlo para cubrir la brecha de financiamiento del país, y evitar una segunda cesación de pagos en la misma década, en el contexto del impacto negativo que está teniendo la abrupta caída de los precios de commodities como la soya.

Esto ocurre cuando está en plena evolución una crisis financiera internacional cuya magnitud y duración todavía están por conocerse, lo cual produce incertidumbre y, sin duda, una perspectiva económica pesimista.

Algunos países están mejor preparados que otros para enfrentar esta crisis. Argentina se encuentra entre los que la van a pasar peor, mientras que el Perú está, como consecuencia de las políticas que se vienen aplicando en el país y las reformas realizadas desde hace ya un buen tiempo, en una mucho mejor posición, con una economía que sigue creciendo a pesar de la turbulencia. Pero, sin duda, todos nos vamos a mojar.

Lo importante durante el vendaval que se viene será mantener el rumbo firme, los fundamentos claros y no ceder a las tentaciones populistas ni a los cantos de sirena que van a exhibir quienes pretendan aprovechar desvaríos como los de Kirchner en Argentina, para desmontar lo mucho que ha avanzado el país, y volver a esquemas estatistas que ya han fracasado rotundamente en el pasado.
 
Abril 2008 | Diseñado por Leonardo